Agustinas Misioneras · c\ Puente Colgante, 75 · 47006 Valladolid · 983 234 705

Agustinas Misioneras · c\ Puente Colgante, 75 · 47006 Valladolid · 983 234 705

Conócete, acéptate, supérate


Nos dice San Agustín “No vuelvas fuera, vuélvete a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad. El pasado ya no es. Y el futuro no es todavía. La sabiduría no es otra cosa que la medida del Espíritu; es decir, la que nivela el espíritu para que no se extralimite ni se estreche”

Conocerse bien, es decir, de forma realista, haciendo una auténtica aproximación objetiva a uno mismo y a los otros, representa un primer e importante paso para lograr orientar y dirigir de la propia vida, y es una cuestión tan importante que siempre se ha presentado a lo largo de los siglos como un gran reto para el hombre es ciertamente una ardua tarea no es tan fácil como parece de realización y que al ser de vital importancia para el hombre lo es asimismo para la sociedad y en el hecho social entra la religión, la cultura en todas sus facetas y evidentemente la política. Por ello es un gravísimo error no reconocer los propios defectos ni los defectos que comunitariamente nos tienen dominados y no es menos error no reconocer ni aceptar las propias cualidades “dones de Dios” y los dones que Dios nos quiere transmitir a través de las cualidades de los demás.
El conocimiento de todo ello y su aceptación, es el paso previo necesario para una posible superación y ello no debe conducir jamás ni a la resignación ni a la indiferencia.
Es imprescindible poder y saber distinguir tanto personal como comunitariamente lo que no se puede o no se debe modificar de lo que se puede y debe modificarse
Sabemos por experiencia que es el Espíritu Santo quien nos ayuda a entender y amar la voluntad de Dios y a entender y a amar la palabra de Dios, no podemos olvidar que El es quien nos lleva a la verdad completa y nos hace comprender aquello que aún no comprendemos de Jesús y su mensaje. El es quien “intercede por nosotros con gemido inefables” (Rm.8,26)