Agustinas Misioneras · c\ Puente Colgante, 75 · 47006 Valladolid · 983 234 705

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Comprometida con la educación | Presidenta de Escuelas Católicas CyL


La Asamblea de Escuelas Católicas en Castilla y León, en la que están representados los 179 colegios de la organización, ha elegido este viernes a Encarna González-Campos Jiménez, Agustinas Misionera y directora general de nuestro Colegio, como nueva presidenta en la Comunidad, durante la reunión en la que, además, se ha hecho balance del curso y se han fijado las líneas de futuro.

Encarna, que toma el relevo de Máximo Blanco tras ocho años en el cargo, en su primer discurso ante la Asamblea ha explicado que “Escuelas Católicas es una organización esencial para el desarrollo de nuestra actividad, es primordial en nuestra misión por su respaldo y porque nos mantiene unidos, nos sustenta para no perder la nuestra identidad, basada en la fe y en nuestra propuesta educativa común”. “Sé que es un momento muy complicado para la educación pero trabajaré al máximo para ayudar a nuestros centros. Lo que estamos pasando se escapa a todo lo que hemos vivido antes pero creo que es una oportunidad para ofrecer un espacio de crecimiento a nuestros alumnos, docentes y familias”, añadió Encarna. 

También se eligió al nuevo vicepresidente de Escuelas Católicas CyL, Javier Pérez de la Canal, director del Colegio La Merced y San Francisco Javier – Jesuitas de Burgos, que sustituye a Adolfo Lamata Muyo.

Encarna en su discurso agradeció a Máximo Blanco y Adolfo Lamata su entrega generosa en los años que han estado como presidente y vicepresidente de EC.

 

ESCUELAS CATÓLICAS CASTILLA Y LEÓN

 

Escuelas Católicas Castilla y León es la patronal de centros educativos concertados católicos de Castilla y León. Posee una amplia experiencia educativa y una red de centros y profesores que incluye 179 colegios, 9.000 trabajadores y representa al 28,7% del alumnado de Castilla y León con 100.000 niños en su aulas. Es la organización más representativa de titulares de centros concertados de Castilla y León y una de las comunidades educativas con más peso de la región.

La red de centros de Escuelas Católicas Castilla y León ha comenzado el curso escolar 2020-2021 con 100.000 alumnos y 9.000 profesionales en sus aulas, con un modelo educativo que sigue contando con una representatividad del 28,7% en la educación de la comunidad.

Leandro Roldán Maza, secretario autonómico de Escuelas Católicas Castilla y León, ha agradecido a los claustros y equipos directivos de los centros su enorme esfuerzo para adaptarse y afrontar este gran reto educativo y por implantar los protocolos de seguridad necesarios en tan corto espacio de tiempo.

 

ASAMBLEA 2020

La Asamblea de Escuelas Católicas Castilla y León se ha reunido hoy para hacer balance del curso y fijar las líneas de futuro. Debido a las circunstancias excepcionales, Escuelas Católicas Castilla y León no pudo celebrar su Asamblea en junio como estaba previsto. Hoy ha sido posible llevarla a cabo a través de videoconferencia, y en ella los representantes de los titulares de centros han abordado cuestiones institucionales y estatutarias.

La Asamblea apostó por una vuelta al colegio “necesaria, ilusionante y segura”. “Nuestro máximo empeño debe centrarse ahora en educar a nuestros alumnos, a recuperar la normalidad para que todos encuentren el ambiente colegial y los medios más adecuados para su formación y crecimiento”, dijo Máximo Blanco en su último acto institucional como presidente. “Tenemos que seguir trabajando para garantizar la máxima seguridad posible y prolongar la presencialidad de alumnos y docentes en las aulas, ya que creemos que es la fórmula más adecuada porque es la más equitativa y justa con los alumnos”, añadió en su comparecencia.

Máximo animó a los representantes de los titulares de los colegios, a “redescubrir la urgencia de la misión de educar. La escuela católica tiene un papel fundamental en el contexto actual para dar respuesta a los retos educativos sin perder de vista nuestras raíces e identidad propia. La pandemia y sus consecuencias requieren de nosotros un compromiso mayor, si cabe, con la transmisión de nuestros valores evangélicos”.

 

DECLARACIÓN FINAL DE LA ASAMBLEA

1. Escuelas Católicas Castilla y León reitera su compromiso por acompañar y seguir trabajando junto a los centros educativos e instituciones. Atravesamos en nuestro país una situación excepcional por la pandemia de la COVID-19 y en estas circunstancias, más que nunca, Escuelas Católicas quiere reforzar su colaboración con las personas, centros e instituciones que más lo necesiten.

2. Nuestro máximo empeño debe centrarse ahora en educar a nuestros alumnos, a recuperar la normalidad para que todos encuentren el ambiente colegial y los medios más adecuados para su formación y crecimiento.
Tenemos que seguir trabajando para garantizar la máxima seguridad posible y prolongar la presencialidad de alumnos y docentes en las aulas, ya que creemos que es la fórmula más adecuada porque es la más equitativa y justa con los alumnos. La enseñanza presencial es mucho más rica en matices educativos, no solo desde un punto de vista curricular de adquisición de conocimientos y competencias, sino también de convivencia y aprendizajes de experiencia, y ofrece la oportunidad de enseñar en valores, algo que nuestros alumnos y familias siempre han apreciado y consideran primordial.

3. Queremos continuar ayudando a los centros en alcanzar su excelencia pedagógica. En estas nuevas circunstancias que vivimos necesitamos centros educativos que apuesten por el desarrollo de la competencia digital en todos sus ámbitos y construyan su propio proyecto de integración de las TIC. Por eso es necesario mantener los procesos de innovación y transformación que muchas escuelas ya han iniciado y animar al resto a que comiencen este camino. Procesos que deben apoyarse con firmeza en los proyectos educativos de los centros, en la fortaleza en sus idearios y en la solidez de sus raíces y tradiciones.
Con el objetivo de generar una mayor calidad educativa y un clima de innovación constante Escuelas Católicas Castilla y León seguirá organizando programas para formar y acompañar en la adopción de nuevas metodologías y para generar redes de educadores implicados en el proyecto educativo católico. También debemos adaptarnos a la situación sanitaria por lo que la propuesta formativa de Escuelas Católicas Castilla y León será durante este curso principalmente telemática, permitiendo que todos nuestros docentes y directivos puedan acceder a este aprendizaje garantizando su seguridad.

4. Queremos reconocer el trabajo de titulares, equipos directivos y profesionales de los centros educativos de Escuelas Católicas Castilla y León. Primero en un final de curso inesperado y atípico en el que nuestros centros y docentes tuvieron que adaptarse a un estado de confinamiento que dificultó enormemente su labor educativa. Pero incluso así, los profesionales de Escuelas Católicas dieron lo mejor de sí mismos para ayudar y acompañar a sus alumnos de forma telemática, garantizando su educación y ayudándoles en momentos muy difíciles.
Y después por el gran esfuerzo realizado para implantar los protocolos de seguridad en los centros en un corto espacio de tiempo y preparar un inicio de curso repleto de incertidumbres y de muchos más retos educativos y personales que en circunstancias normales.

5. Con todo este esfuerzo realizado por los centros es evidente que se necesitan más medios personales y materiales, un esfuerzo que han asumido los centros pero que necesitan más que nunca la ayuda de la administración para poder cumplir con las medidas sanitarias y garantizar la seguridad de alumnos y profesores.
Solicitamos confianza, comprensión y apoyo social y administrativo en un momento de gran esfuerzo para todos los maestros, educadores y equipos directivos que están en primera línea trabajando por la educación de todos sus alumnos.

6. En este tiempo de pandemia los centros están viviendo una gran oportunidad de volver a las fuentes del Evangelio y de nuestros carismas, y redescubrir la urgencia de la misión de educar. La escuela católica tiene un papel fundamental en el contexto actual para dar respuesta a los retos educativos sin perder de vista nuestras raíces e identidad propia.
La pandemia y sus consecuencias requieren de nosotros un compromiso mayor, si cabe, con la transmisión de nuestros valores evangélicos. Por eso debemos reforzar nuestra identidad como escuelas que comparten ideales educativos basados en el Evangelio, sabiendo captar las necesidades de nuestras comunidades, escuchando a los más desfavorecidos y acompañando a las titularidades y centros

7. Por último, en esta situación de crisis económica, incertidumbre, temor y desesperanza redoblamos la defensa de la educación como la mejor inversión para el futuro de un país. La escuela concertada no es el lugar de donde detraer recursos ya que es eficiente y eficaz en su gestión, y vertebra derechos fundamentales como la libertad de enseñanza.
Además, como entidades de Iglesia, las escuelas católicas tendremos que redoblar nuestra acogida a todos en lo personal, lo espiritual y lo material con todas nuestras capacidades y con el apoyo que debemos recibir del Estado en las mismas condiciones que todos los centros.



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